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ToggleMientras el precio de ETH enfrenta presiones en lo que va del año, una narrativa define el panorama actual de Ethereum: una visión estratégica. La apuesta de la Fundación Ethereum (EF) ante el avance de la Inteligencia Artificial (IA) no busca competir con gigantes como OpenAI o Google en la creación de modelos más potentes. El objetivo es radicalmente distinto: convertir a Ethereum en la infraestructura neutral sobre la que operen los agentes autónomos, gestionando pagos, identidad y reputación en un entorno descentralizado.
El debate actual no trata sobre quién desarrolla la IA más capaz, sino sobre quién define las reglas del entorno donde esa inteligencia va a actuar.
Durante su intervención en NEARCON 2026, Davide Crapis, responsable de IA en la Fundación Ethereum, situó esta estrategia en un contexto tanto técnico como filosófico. A medida que la IA transforma sectores críticos como las finanzas y la ciberseguridad, la EF propone que la red actúe como una capa de coordinación y verificación en un mundo mediado por algoritmos.

La preocupación central de Crapis es el riesgo de una recentralización silenciosa del poder. Si las actividades digitales (desde la ejecución de transacciones hasta el desarrollo de software) quedan bajo el control de entidades cerradas, los pilares de autonomía y resistencia a la censura podrían desaparecer.
«Si la IA no posee las propiedades que nos importan (autonomía, resistencia a la censura, privacidad) y luego usamos la IA para todo, básicamente nadie tendrá ya esas propiedades», sentenció Crapis durante el evento.
Efectivamente, el impulso de la Fundación Ethereum busca garantizar que, aunque la IA se convierta en la interfaz principal de Internet, la soberanía del usuario y la descentralización sigan siendo la base del sistema.

Para entender el movimiento de Ethereum en el campo de la IA, primero hay que comprender qué es la Fundación Ethereum. Con sede en Zug, Suiza, es una organización sin fines de lucro que no sueña con ser el próximo Google. Su misión no es controlar la red, sino impulsar su desarrollo, establecer estándares y coordinar a una comunidad global de investigadores y desarrolladores.
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Categoría |
Concepto / Iniciativa |
Descripción y propósito |
| Misión y Visión | Evolución orgánica | Facilitar el crecimiento del ecosistema sin dictar su trayectoria. Busca crear sistemas transparentes, trustless y descentralizados. |
| Rol estratégico | Infraestructura neutral | Actuar como un componente de soporte y educación, fomentando la colaboración global en lugar de ejercer un control centralizado. |
| Acción técnica | Programa de apoyo (ESP) | Brinda soporte financiero y técnico (financiero y no financiero) a proyectos que aceleran el crecimiento de la red. |
| Comunidad | Devcon | El punto de encuentro anual desde 2014 para desarrolladores y pensadores; el principal repositorio de conocimiento de la comunidad. |
| Inclusión | Programa de Becas | Iniciativa para cerrar brechas de representación (clase, cultura y nacionalidad), apoyando a los futuros arquitectos de la Web3. |
A diferencia de las corporaciones tradicionales, la EF opera bajo un principio de sustracción: su objetivo final es volverse innecesaria con el tiempo, permitiendo que el protocolo sea lo suficientemente robusto como para funcionar de forma autónoma.
La propuesta concreta de la EF ante la IA marca una línea divisoria clara: Ethereum no quiere ejecutar modelos de IA, quiere gobernar el entorno donde la IA opera.

Mientras OpenAI o Google se enfocan en la potencia del «cerebro» artificial, la Fundación Ethereum se enfoca en la capa de coordinación y verificación. En un Internet mediado por agentes autónomos, Ethereum aporta tres pilares:
En su mandato más reciente, la EF reafirmó que sus dos objetivos principales son la descentralización absoluta y que los usuarios mantengan siempre la «última palabra» sobre sus activos y datos. Esta filosofía es la que Davide Crapis defiende: si la IA se convierte en la interfaz de todo, pero es controlada por pocos, el usuario pierde ese poder de decisión que Ethereum prometió devolverle.

Para Davide Crapis, la integración de la IA en nuestra vida digital no es solo un avance en eficiencia, es un cambio de régimen político en Internet. Si la IA se convierte en la interfaz primaria entre el humano y la red, y esa interfaz es propiedad de un conjunto de corporaciones, el poder se recentraliza de una forma casi invisible pero absoluta.
La propuesta de Ethereum, por tanto, no es una solución técnica de computación, sino una respuesta estructural y política. No se trata de quién construye el «cerebro» más rápido, sino de quién fija las reglas del mundo donde ese cerebro habita.
Crapis detalla que la hoja de ruta de la Fundación Ethereum se despliega en dos direcciones críticas que buscan evitar la erosión de la privacidad y la libertad:
Si Ethereum es la infraestructura, el ERC-8004 es el lenguaje común que permite a las inteligencias artificiales hablar entre sí.
ERC-8004 is now live on mainnet.
5 months ago, we wrote the specs for the Trustless Agents standard.
Since then, over 10k agents registered on testnet.
Today, we’re releasing it on Ethereum Mainnet.
Welcome to the 8004 Genesis Month.
Here’s everything you need to know 👇 pic.twitter.com/R8gf2tCqII
— Davide Crapis (@DavideCrapis) January 29, 2026
Hasta ahora, los sistemas de IA dependían de permisos privados (API de Google u OpenAI) para operar. Con el ERC-8004, cualquier agente autónomo puede registrarse en la blockchain para identificarse, construir una reputación basada en sus éxitos previos y realizar pagos a otros agentes de forma instantánea, sin necesidad de que un humano intervenga ni de que exista confianza previa entre las partes.
Activo en la red principal (mainnet) de Ethereum desde enero de 2026, este estándar no es un experimento aislado. Su desarrollo ha contado con la colaboración estratégica de gigantes como MetaMask, Google y Coinbase, lo que asegura que las herramientas que ya usamos hoy estén preparadas para este nuevo Internet de agentes.
ERC-8004 is going live on mainnet soon.
By enabling discovery and portable reputation, ERC-8004 allows AI agents to interact across organizations ensuring credibility travels everywhere.
This unlocks a global market where AI services can interoperate without gatekeepers. https://t.co/Yrl0rvnSxj
— Ethereum (@ethereum) January 27, 2026
De hecho, el ERC-8004 reemplaza los silos cerrados por tres registros públicos en la cadena de bloques:
En definitiva, gracias al ERC-8004, Ethereum deja de ser solo una red para «criptomonedas» y se transforma en la capa de confianza global donde las máquinas pueden colaborar, automatizar servicios y ofrecer resultados sin depender de una entidad central que les dé permiso para existir.
Ahora bien, la Fundación Ethereum ha formalizado la creación del equipo dAI (Decentralized AI), un grupo especializado liderado por Davide Crapis que tiene una misión clara: convertir a Ethereum en la capa de liquidación y coordinación de lo que ya se denomina la «economía de las máquinas».

Aunque la IA no es la única prioridad de la Fundación, este equipo se ha convertido en uno de sus frentes estratégicos más relevantes para 2026. Basándose en el estándar ERC-8004, el equipo dAI trabaja en dos frentes críticos:
Para finalizar, la Fundación Ethereum no tiene interés en ganar la carrera de los modelos de lenguaje. Su apuesta es más profunda, silenciosa y, posiblemente, más poderosa: ocupar el lugar menos visible pero más vital del sistema. Ethereum no quiere ser el cerebro que piensa, sino el suelo firme sobre el que ese cerebro camina.
Si la inteligencia artificial va a mediar cada vez más nuestra relación con el mundo, alguien tiene que definir las reglas de ese juego. La apuesta de Ethereum es que ese «alguien» no sea una sola empresa, sino un protocolo neutral que nadie pueda apagar.