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ToggleEl perfil del usuario cripto lleva años siendo reconocible: adulto joven, con ingresos propios, aquel que se siente cómodo con las nuevas tecnologías y que mantiene una relación más distante que la generación anterior con las instituciones financieras tradicionales. No es una percepción. Los datos de mercado europeos lo respaldan, y nuestra radiografía también.
Lo que el análisis de los últimos siete años añade no es un cambio a esa imagen, sino que cada año que pasa los jóvenes apuestan más por las criptomonedas.
A lo largo de todo el periodo analizado, el tramo de 25 a 39 años ha concentrado la mayor proporción de usuarios de criptomonedas. Ese resultado es consistente con lo que el BCE documenta para la eurozona, donde este grupo presenta la mayor probabilidad de poseer criptoactivos.
Es también el segmento que ha gestionado en primera persona la transición entre la banca tradicional y la economía digital: con experiencia financiera real, exposición tecnológica suficiente y capacidad para tomar decisiones financieras de forma autónoma.
El contexto español refuerza esta lectura. El Banco de España sitúa en un 9% la proporción de consumidores con criptoactivos en 2024. De ese grupo, un 19% los usa exclusivamente para pagos y un 20% tanto para pagos como para inversión. El uso ya no se explica solo por el interés especulativo.
Cuando se analiza la composición actual del mercado cripto en España, el dato más relevante no es quién lidera hoy. Es la distancia entre donde estaba hace cinco años y dónde está ahora.
El tramo de 18 a 24 años ha triplicado su peso. Ese desplazamiento no llegó de golpe ni coincide con un único ciclo de mercado. Se acumuló de forma consistente durante varios años hasta convertirse en la nueva línea base.

Desde que ese equilibrio se instaló, no se ha movido. El 25-39 sigue siendo el grupo más representativo, pero cede terreno. El 18-24 lo gana. La dirección es clara.
Una lectura posible es que la entrada al ecosistema cripto ha dejado de requerir un momento de convicción deliberada. Para una parte creciente de los nuevos usuarios, no es el resultado de una decisión meditada durante meses. Es simplemente el paso que sigue en su relación con el dinero.
Hay un dato en el extremo opuesto que merece una nota aparte: el tramo de 65 años o más, que hace cinco años era prácticamente inexistente, ha pasado a tener una presencia sostenida. Su aparición confirma que los mayores pueden estar interesados también en las criptomonedas, haciendo que el ecosistema se ensanche en ambas direcciones.
El mercado cripto en España tiene hoy un perfil más joven que hace cinco años. Ese cambio no está en disputa: los números lo muestran con claridad y llevan años apuntando en la misma dirección.
Pero la lectura más interesante no es la foto de hoy. Es que ese rejuvenecimiento se ha estabilizado sin revertirse. El 25-39 sigue siendo el núcleo. El 18-24 ha ganado un peso que no tenía y lo ha mantenido. Y el 65+ ha aparecido donde antes no existía.
“Estos datos no sólo confirman que los nativos digitales son los más interesados en los criptoactivos, sino que el uso se consolida y se mantiene en el tiempo, demostrando que quien conoce esta tecnología, no deja de usarla”. Javier Castro-Acuña
Tres movimientos distintos. Todos apuntan a lo mismo: la adopción cripto en España ya no depende de un único perfil para crecer. Se está produciendo en más franjas de edad, con menos fricción y sin necesitar un momento de convicción previo.
La adopción cripto es joven. Y cada año que pasa, lo es más.
Valencia – Abril 2026 – Bitnovo
Fuente: Datos internos de Bitnovo