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ToggleMichael Burry, conocido mundialmente por anticipar la crisis de las hipotecas subprime y popularizado por la película The Big Short, ha proyectado un escenario sombrío para el mercado cripto. Más que una predicción con fecha exacta, Burry describe un marco de riesgo sistémico: una «espiral de muerte» en la que la caída del precio se retroalimenta automáticamente.
Según Burry, el peligro reside en el apalancamiento y los balances corporativos. Si Bitcoin sigue perdiendo terreno, las empresas que lo acumularon como reserva verán sus balances bajo una presión insostenible. Esto activaría un ciclo peligroso:

Para el inversor, Bitcoin ha quedado expuesto como un activo puramente especulativo que, a diferencia de los metales preciosos, no ha servido de refugio ante la inflación. «Escenarios alarmantes ahora están al alcance», advirtió Burry, señalando que una caída adicional del 10% dejaría a grandes tenedores institucionales con pérdidas multimillonarias, dejándolos vulnerables y sin margen de maniobra financiera.
Ante este escenario de volatilidad, muchos inversores minoristas se preguntan si es el momento de salir o si la caída ofrece una oportunidad para comprar Bitcoin a precios de descuento.
La «espiral de muerte» en Bitcoin es un escenario teórico donde una caída drástica del precio hace que la minería no sea rentable, provocando que los mineros apaguen equipos. Esto reduce la seguridad y velocidad de la red (hashrate), lo que genera desconfianza, más caídas de precio y ventas masivas, retroalimentando un círculo vicioso bajista.
Según un informe de la firma de capital de riesgo Breed, solo unas pocas compañías con Bitcoin en su tesorería lograrán sostenerse en el tiempo y esquivar una inevitable «espiral de muerte».
Esta peligrosa «espiral de muerte» es considerada un potencial detonante del próximo mercado bajista en criptomonedas, según advierten los autores del análisis.
Sin embargo, dado que actualmente la mayoría de las firmas con BTC en tesorería se financian mediante capital y no mediante deuda, la posible implosión estaría, por ahora, contenida y bajo cierto control estructural.

La «espiral de muerte» es un escenario teórico donde una caída drástica del precio activa un círculo vicioso de ventas forzadas. Este fenómeno puede darse en tres niveles:
Según la firma Breed, esta dinámica es un potencial detonante para el próximo mercado bajista. Sin embargo, hay un matiz importante: actualmente, la mayoría de las firmas con BTC en tesorería se financian mediante capital y no mediante deuda. Esto significa que, aunque el Bitcoin muestre volatilidad, la posible implosión estaría, por ahora, bajo un control estructural. Para quienes consideran que este riesgo ya está descontado y buscan comprar Bitcoin, entender esta distinción entre deuda y capital es clave para medir la solidez del soporte actual.

Michael Burry ha puesto nombre al caos actual: la «espiral de muerte colateral». Según él, no estamos ante una simple corrección de precios, sino ante un fallo sistémico provocado por el apalancamiento extremo. La mecánica es implacable: cuando el valor de las criptomonedas cae, el colateral que sostiene otras posiciones se desploma, disparando los requisitos de margen. Para cubrir esos huecos, los inversores se ven obligados a vender «lo que sea» que tenga liquidez, extendiendo el incendio más allá del ecosistema digital.
Un ejemplo crítico de este fenómeno es lo ocurrido en plataformas como Hyperliquid, donde las liquidaciones de plata tokenizada superaron incluso a las de Bitcoin. Burry explica que el eminente apalancamiento en estos exchanges obligó a vender metales preciosos digitales para salvar posiciones en cripto. Esta dinámica ha provocado que la plata tokenizada gire bruscamente a la baja, desbordando en ocasiones al mercado físico y demostrando que, bajo presión, estos activos no actúan como refugio, sino como combustible para el fuego.
Para el inversor, esto confirma que Bitcoin no ha logrado consolidarse como el «oro digital» que muchos prometían ante la depreciación monetaria. Si el activo continúa su descenso y los usuarios no encuentran incentivos para comprar Bitcoin, el riesgo de insolvencia para mineros y tesorerías corporativas es real. Por ahora, vigilar el precio Bitcoin en euros y el comportamiento hoy es fundamental para entender si estamos ante un «agujero negro» de liquidez o si el mercado podrá absorber la presión de las ventas forzadas.

Cuando una caída se prolonga, el mercado deja de moverse por convicción y empieza a moverse por obligación. En este escenario de estrés, las piezas del dominó caen en un orden técnico que acelera la pérdida de valor:
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Actor del mercado |
¿Por qué vende? |
Impacto en el Ciclo |
| ETF y Fondos | Redenciones: Si los inversores retiran su dinero, el fondo debe liquidar activos para dar liquidez. | Genera una presión de venta constante que ignora el precio Bitcoin en euros actual. |
| Traders de derivados | Margin calls: El aumento de requisitos de margen obliga a cerrar posiciones si no hay más capital. | Las plataformas cierran posiciones automáticamente, acelerando la caída del Bitcoin euro hoy. |
| Tesorerías corporativas | Riesgo de Balance: Los comités de riesgo obligan a vender si las pérdidas amenazan la solvencia. | Cierra el acceso a los mercados de capitales y destruye la confianza institucional. |
| Mineros de la red | Insolvencia: Si el costo de energía supera al valor del activo, venden sus reservas para sobrevivir. | Es la «última pieza», reduce la seguridad de la red y puede iniciar una «espiral de muerte» técnica. |
A pesar de que los ETF al contado fueron celebrados como el puente definitivo para la adopción institucional, Michael Burry advierte que estos vehículos han intensificado el carácter especulativo del mercado. La mecánica es sencilla pero peligrosa: cuando los inversores minoristas e instituciones deciden retirar su capital, el ETF debe realizar reembolsos. Para pagar esas salidas, el administrador del fondo se ve obligado a vender Bitcoin en el mercado abierto, añadiendo presión vendedora justo cuando la demanda es más débil.

Realmente, los registros de enero muestran algunas de las mayores salidas diarias desde noviembre, con tres episodios récord concentrados en los últimos diez días del mes. Según Burry, esto no es solo un ajuste de cartera, es una señal de que muchos inversores finalmente «se están rindiendo». Al observar la correlación de Bitcoin con el S&P 500, queda claro que el activo se comporta como un activo de riesgo puro y no como el refugio prometido.
Para quienes están pendiente del precio de Bitcoin, el mensaje de Burry es una invitación a la prudencia: aunque el tamaño del mercado cripto limite un contagio sistémico a la economía global, la corrección para quienes acumularon posiciones recientemente podría estar apenas comenzando. Si el Bitcoin hoy sigue perdiendo soportes ante estos reembolsos masivos, la oportunidad para volver a comprar Bitcoin dependerá de que el flujo de los ETF logre estabilizarse antes de que la capitulación sea total.
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Sector afectado |
Riesgo principal | Mecanismo de presión |
Consecuencia en el mercado |
| Bitcoin-Treasury Firms | Deterioro de balances | Al caer el precio de Bitcoin, las métricas financieras empeoran, encareciendo su financiación externa. | Toman decisiones defensivas: recortes de gastos, cese de compras o ventas preventivas para proteger el capital. |
| Traders e instituciones (Apalancados) | Llamadas de margen | Las posiciones en derivados exigen más colateral. Si no se aporta capital, ocurre una liquidación automática de la cartera. | Se vende «lo que sea» para cubrir huecos, incluso metales, hundiendo más el Bitcoin por exceso de oferta. |
| Mineros de Bitcoin | Capitulación técnica | Tienen costes fijos (energía y deuda) en fiat. Si el precio baja de su punto de equilibrio, la operación deja de ser rentable. | Venden sus reservas acumuladas para sobrevivir o apagan máquinas, reduciendo la seguridad de la red en el corto plazo. |
Esta historia no va solo de que Bitcoin suba o baje, va de cómo se rompen las cosas cuando el mercado se queda sin aire. Una caída de precio duele, sí, pero una caída con apalancamiento, colateral y liquidez escasa puede forzar ventas en cadena.

Por eso, más que reaccionar al titular del día, lo que te protege es lo básico: buena custodia, horizonte claro y decisiones que no dependan de «estar pegado a la pantalla». Evita apalancarte si no lo dominas, guarda liquidez con cabeza y ten un plan antes de que el mercado se ponga feo. Tu cripto, tus reglas.